lunes, 28 de febrero de 2011

El hoy es un regalo, por eso se le llama "presente"

Ayer en un momento de gran trascendencia con los niños, tirados en el sofá, viendo un rato Kung Fu Panda, una gran reflexión golpeó mi cabeza repentinamente:


"El pasado es historia, el futuro, un misterio, pero el hoy es un regalo, por eso se le llama presente"
Maestro Oogway (aunque me he enterado que se la robó a Eleanor Roosevelt)


Y sí, me quedé con el mismo careto que el Panda... con los ojos como platos... y con el albaricoque en la mano... pensando... ¿y ahora, qué hago yo con esto?...



Y es que las grandes verdades se esconden en los lugares más inverosímiles. Sólo hace falta estar atento, y luego saberlas aplicar en el día a día, claro.

domingo, 27 de febrero de 2011

Abrazoterapia intensiva












Fin de semana en familia. Abrazos, sonrisas, trenes, combas, y más sonrisas. A veces me gustaría guardar instantes de la vida en pequeños frascos para volverlos a abrir y olerlos cuando yo quisiera.

viernes, 25 de febrero de 2011

A través del caleidoscopio de un niño optimista

El pasado día mundial del niño con cancer, la hija de una amiga me mandó un enlace de un articulo que salió publicado en el Abc de Sevilla para ver si me animaba. Creo que lo he leído como una docena de veces y no me anima, no, me genera ganas de luchar, me llena de fuerza, me emociona y me da fe en la vida. Quería compartirlo con vosotros.
 

Un buen día para aprender a ser niño

Día 14/02/2011 - 21.31h
Lo confieso, soy un mitómano. Mi vida no se entendería sin ese puñado de músicos, escritores, pintores, cineastas o toreros que pugnan por remolcarme de un despiste a otro. ¿Un mundo sin Bob Dylan, sin Sam Shepard o Arthur Miller, sin rastro de Dalí, o en el que no hubiera existido un Antonio Bienvenida? Párenlo, que me bajo. Hay mitos que siempre llevamos en nuestro kit de supervivencia. Mitos que parece que hayan habitado nuestra piel y cuyo rastro aún pica bajo nuestras cicatrices. Y que nos prestan su voz para describir nuestras vidas mejor que nosotros mismos. Pero ésos no eran nuestros ídolos hace un tiempo, en los años en que aprendimos, entre zarpazos de quimioterapia, a ser niños optimistas. Los verdaderos mitos eran otros bien distintos: los del fonendoscopio frío y la bata blanca abotonada de certidumbres, una suerte de pepitos grillos universales y cercanos a los que casi nunca les llueven los 15 minutos de fama que todos tenemos derecho a disfrutar alguna vez en la vida. Los médicos.
Hoy, cuando 2011 aún no ha terminado de desperezarse y al sol se le caen las horas como legañas, se celebra en Sevilla el día mundial del niño con cáncer, en el que Andex recibirá a las asociaciones de padres de niños oncológicos de toda España. Momento idóneo para reivindicar la grandeza de nuestros mitos los médicos. También es una buena ocasión para aprender a ser un poco más niños. O sea, más optimistas. Yo llevo ya una década dejándome enseñar. No en vano, en otra época de mi vida me tocó hacer de polizón en uno de esos bulliciosos microcosmos de la asepsia que llamamos hospitales. Allí las perspectivas sofocan y el veneno debilita, pero nos inmunizamos contra el pesimismo y nos conjuramos ante la desidia. Escribo en plural porque somos miles los que militamos en las filas de los niños optimistas. Tenemos la fortaleza del estoicismo tatuada para siempre, a fuego lento, tan lento como el sufrimiento de los padres y tan lento como se les hace el día después del tratamiento a los jóvenes enfermos. Yo fui uno de ellos y lo superé, así que me presento: tumor torácico de Askin, detectado en 2001, afectando costillas, pleura y pulmón. Secuelas: dos costillas menos, un dolor constante pero soportable, una nueva mirada hacia la vida y una gran carga de optimismo realista. Diagnóstico actual: aún asimilando tanta suerte.
Hoy, además, es un día tan bueno como cualquier otro para agradecer a los médicos no sólo su trabajo, sino su humildad, su altruismo, su abnegación y su bonhomía. Cada cual tendrá, seguro, algo que agradecer a su batablanca más cercano. A mí me faltarían líneas para contar cuánto les debo a Mauricio Sáenz de Tejada y a Roberto Lasso de la Vega, que son las dos caras que veo cuando miro hacia el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. El primero tuvo el ojo clínico, el tesón y las dudas suficientes con respecto a los primeros diagnósticos como para acelerar mi entrada en el tratamiento. Cosa vital en estos casos, por el riesgo de metástasis. Escrito así, hasta parece fácil, Mauri. Pero no. Al segundo, mi oncólogo, no lo he visto en diez años salir de la consulta a su hora. Incansable. Gracias, Roberto, por preguntarme siempre, antes de mirar los análisis de turno: «¿Pero tú cómo te encuentras, cómo te ves a ti mismo?».
¿Y cómo me veo a mí mismo ahora? Mientras escribo esto, suena de fondo Bob Dylan, que canta, paladeando cada sílaba: «El hombre que hay en mí puede hacerlo casi todo». Una vez más, me ha prestado su voz para describirme. Ahora me veo con ganas de aprender de los niños con cáncer. Y de contarte a ti, que tienes un hijo enfermo, que cuando la penuria entra por la puerta el pesimismo tiene que saltar por la ventana. Y que bajo cualquier forma de derrotismo siempre palpita una posibilidad de victoria. De estas arenas movedizas se puede salir. Yo lo hice, y ahora mi vida es mucho mejor que normal.
Hoy es un buen día para empezar a ver la vida a través del caleidoscopio de los niños optimistas. Ellos enfatizan la fuerza de sus padres. Contagian entereza. Se hacen mayores y siguen acarreando un enorme hatillo de optimismo. Hoy también toca felicitar a Andex, que ya ha cumplido sus primeros 25 años repartiendo ilusión y arrancando sonrisas con el sacacorchos de la firmeza. Felicidades a su presidenta, María Luisa Guardiola, y a su afanosa legión de colaboradores y voluntarios. Y, cómo no, a su vicepresidenta, la doctora Álvarez, a quien acudieron mis padres cuando enfermé. Fue entonces cuando comenzó esta historia de superación con final feliz, que llega hasta hoy. Y hoy, ¿qué? Hoy es del día de todos los niños que, en cualquier rincón del mundo, se aferran a la vida en pleno proceso oncológico, como mitos descarnados. Y yo soy un mitómano, lo confieso. Hoy cumplen toda una vida todos los niños optimistas del mundo. Felicidades. Y ánimo.

El anterior artículo ha sido copiado integramente de la edición online del ABC de Sevilla que fue publicado el 15 de Febrero del 2011. El enlace directo y original es el siguiente:
http://www.abcdesevilla.es/20110215/opinion-columnas/sevi-buen-para-aprender-nino-201102142029.html

jueves, 24 de febrero de 2011

Colorante alimenticio.



Hoy hemos ido al hospital porque el martes pasado el niño estaba un poco “justito”.   

Después de la analítica, y tras ver que el color de su piel se mimetizaba con las paredes, (vamos que parecía el slogan de un anuncio de detergente: “Más blanco, no se puede!”) le han puesto un chute de trasfusión en vena, que le ha devuelto el color de esos mofletotes rosados y que por poco no me los como a bocados.

Veremos si estos días se recupera y el martes nos ingresan para el último ciclo de metotrexato y terminar la fase de Consolidación.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Eva al aparato


Esta noche de miercoles, sin ninguna novedad más, salvo que mañana volveremos a hacernos la analítica al hospi, porque el martes estaba "flojito", me iba a poner a escribir sobre esa grandiosidad de nuestra pequeña vida cotidiana de estos días. Así que vi una foto de una manualidad que el otro día en casa estaba haciendo Eva con los niños… y cuando estaba empezando el post, de repente he sentido que ese no era mi lugar, es el de Eva, el que siempre ha sido, una pequeña vuelta a su Diario de los Granjeros. Os dejo con ella:



¡Mamá, por favor, quiero hacer este arbolito!

Nos pusimos manos a la obra. Llevábamos más de tres meses sin hacer ninguna manualidad, apenas un dibujillo suelto por aquí, algún otro por allá. Algún mural de tiza en la pared de pizarra y poco más, aparte de circuitos de trenes de madera que cada día se hacen y se vuelven a hacer, y peinados de muñecas con pelo enredado que necesitan un buen cepillado.

Un puñado de proyectos. Pintar la casita de muñecas, dar vida a esos marcos que esperan pacientes su turno, pintar una escena de La Bella Durmiente en la litera de Martina, colgar aquel cuadro de Pablo.

Nació Leo, y surgió la  oportunidad de ir a verle. Chicos, ¿le hacemos un regalo? ¡Síiiiii!!! Yo casi no podía creerlo, vaya entusiasmo derrochaban mis cachorros. Guzmán sugirió un tren, Martina una princesa. Recordé lo bien que lo pasamos en verano pintando con rotuladores recortes de filtros de café, tal y como Pilar, en su día, colgó en su blog. Y saqué los rollos de papel pinocho que guardaba en el armario para que el sol no estropeara esos vivos colores mientras esperaban a ser utilizados. Y pusimos un mantel de trabajo nuevo, que llevaba meses aguardando en el cajón. Y preparamos todo el resto de cosas como lo saben hacer los niños, con toneladas de emoción y alegría.

Leo ya tiene un tren en su habitación.




Y Martina decidió que las princesas quedaban mejor en la suya.



Unos pocos días más tarde, después de hospital, quimios y algún que otro susto, Martina quiso hacer este árbol. Otra vez a preparar todo, con la sonrisa puesta y ese ruidillo de fondo de Guzmán “Yo también quiero”. Aún me acuerdo de aquella época en que le llamábamos “Yo también”, porque eran las palabras que más decía.


Este arbolito no sólo es lo que parece, es también un portafotos cargado con las fotos favoritas de mis chicos, que cuidadosamente estuvimos eligiendo e imprimiendo con cariño. A Martina le gustó tanto que quiere hacer manzanos para todo el mundo.

Aún no llegó el momento del Diario de los Granjeros, pero quizá sea cierto que los motores se van calentando. A veces escucho a ese enanito que redacta textos en mi cabeza, como los duendecillos del cuento del zapatero que por la noche le hacían el trabajo. Sólo hace falta escucharlo con un poco más de fuerza y tener la certeza de que, durante un largo tiempo, no me abandonará.

Besos a todos.
Eva.

lunes, 21 de febrero de 2011

Descubrimiento



...

- Martina: Pues yo nací en verano.

- Guzmán: Mamá... y yo, ¿cuando nasí?

- Eva: Tu naciste en otoño, Guzmán.

- Guzmán: ¡Andá! ¡Yo nasí en otoño! ¡Como mi tumpleaños!

viernes, 18 de febrero de 2011

Caminando, que es gerundio.

Ya en casa. Ya tranquilos. Ya en familia.
Después de la salida del hospital, Guzmán nos ha deleitado con una subida de 40º en casa. Efecto secundario de la última quimio de esta mañana. Pero una llamada a Oncología, 1,5mg de Nolotil, y una hora de paños fríos y Reiki, se la han bajado a 37... Y ha sido fantástico estar de nuevo en casa con esa risa atómica llenando las paredes.

Así que vamos a meditar.
Os dejo unas palabras que me han marcado mucho esta semana. Después de leerlas, uno se da cuenta de que le queda mucho camino por recorrer hacia dentro. Así que aquí estamos, caminando todos los días un poquito más hacia la luz.


"Vigila tus pensamientos, se convierten en palabras.
Vigila tus palabras, se convierten en acciones.
Vigila tus acciones, se convierten en hábitos.
Vigila tus hábitos, se convierten en caracter.
Vigila tu caracter, se convierte en tu destino."

Autor desconocido.

jueves, 17 de febrero de 2011

Ventolín en vena. Amor en vena.

Hoy Guzmán ha amanecido como ayer. A tope de energía.

Esta mañana al terminar un ciclo de quimio, al cabo del cual le suelen limpiar la vía con una inyección de suero, hemos experimentado qué ocurre cuando se reemplaza, por error, el suero por ventolín: Guzmán casi se ha desmayado, Eva lo ha cogido en brazos, a la pobre enfermera casi la tienen que atender, el niño se ha puesto blanco, el ritmo cardíaco le ha subido a 200 pulsaciones por minuto, le han monitorizado y puesto oxígeno, “por prescripción médica” ha estado viendo dibus durante 4 horas (reposo), y esta tarde jugando en la habitación parecía que se había tomado 7 solomillos con clenbuterol.

Siento que esto que la vida ha decidido traernos hoy, nos ha dejado dos aprendizajes positivos.

Uno, que Guzmán en su vida va a superar lo que no superen cien mil. Aquí estamos, esperando a lo que la vida quiera traernos, con los brazos abiertos, con un ejército preparado, cargado de amor y sin ningún rencor.

Y dos, justo eso: cien por cien amor y cero rencor. Ante un suceso como éste, no siento nada de rabia, ira o resentimiento. Aunque resulte difícil de entender, más bien todo lo contrario. Siento, mejor dicho, Eva y yo sentimos una profunda gratitud y respeto a todos y cada uno de los que, día tras día, dedican su trabajo, su esfuerzo y su vida a que Guzmán sane.

A nuestro hijo lo tratan a diario con una gran profesionalidad, pero también con dosis ingentes de cariño, comprensión y humanidad. Y como humanos, todos podemos cometer errores.
Entendemos que estés, que estéis, compungidos y afectados por lo que ha ocurrido. Pero queremos que sepáis que estamos contigo, tanto como tú y tus compañeros estáis todos los días con nuestro pequeño Guzmán.
Creo firmemente que sólo con amor conseguiremos sacar adelante esta lucha, así como creo que la mayor manifestación de amor que conozco es estar agradecido, tal y como me siento.

Me gustaría pensar que si el curso de los acontecimientos hubiera sido otro, mis sentimientos seguirían siendo de esta manera. Pero por suerte, esto no lo sé.
Lo que sí sé es que la vida nos quiere regalar más tiempo con Guzmán, y que mañana nos vamos a casa para seguir disfrutando de esa sonrisa a todo tren.  

miércoles, 16 de febrero de 2011

Sin cama y a lo loco

Ayer martes nos tocaba analítica y si todo estaba bien, ingresar para el siguiente ciclo.

Los resultados del hemograma fueron perfectos,  pero... no había camas... así que nos dijeron que nos fuéramos para casa y que volviéramos hoy para el ingreso.

Quizás otro Jose, en otro momento vital, se hubiera subido por las paredes pensando cómo Sanitas no tiene cama reservada para un niño con leucemia en pleno tratamiento para el día que le toca... pero a este Jose en este momento le da exactamente igual.

Hasta me descubrí pensando cuando nos lo dijeron "claro, debe haber alguna urgencia bastante más grave, lógico, si lo nuestro no es pa´tanto, no es ná, podemos esperar, que más da..."

Y es que viendo a Guzmán cómo está en las últimas 48 horas, que parece una moto de alta cilindrada, no sólo hace que lo demás sea de lo más superficial, sino hasta que te parezca que al niño no le pasa nada.

Hoy ya estamos en el hospital y con suerte el viernes por la mañana nos vamos a casa... si no se nos llenan allí las camas, claro.

¡¡¡Vamos p´alante, y sin frenos!!!!

martes, 15 de febrero de 2011

Día Mundial del Niño con Cancer

Quién me iba a decir a mi hace unos meses, que el 15 de febrero significaría algo tan profundo como significa hoy.
Hace unos días José Antonio Ritoré me hizo una entrevista para un blog maravilloso del periódico La información. El blog se llama "La regla de William" y publica día tras día historias solidarias que inspiran y dan vida.
La verdad es que le estoy muy agradecido porque haya decidido publicar la historia del blog de Guzmán con motivo del día de hoy y por el cariño desde el que lo ha abarcado.
La entrevista, explica bastante bien el motivo por el que este blog fue creado, su propósito vital y su finalidad, algo que me vendrá bien releer para cuando pierda el norte.
Os invito a visitarlo y a leerlo:

Uno entre cien mil en La regla de William.

domingo, 13 de febrero de 2011

No te detengas


A veces no es fácil concentrarse en el aquí y el ahora. La mente, cuando menos te lo esperas, te juega malas pasadas.
Ayer celebrábamos, con una gran comida familiar, el cumple de Edu, primo de Martina y Guzmán, que cumplía 16 añitos.

Y resulta inevitable que al verle, con Martina a un lado y Guzmán al otro, con sus 16 recién cumplidos, tu cabeza empiece a generar un tornado de pensamientos mezclados con las voces de todos cantando: “mírale, qué majo, si hace nada era un renacuajo - cumpleaños feliz - un bebé, y han pasado 16 años, cómo ha crecido, que rápido pasa todo, - cumpleaños feliz - y qué buena gente es, siempre lo ha sido, y tan cariñoso, mírale con sus primos encima, - te deseamos todos -  siempre me ha recordado Guzmán a él y a su hermano… ojalá Guzmán crezca tan sano como lo ha hecho Edu… - cumpleaños feliz - Felicidades Edu”

Y sin poder detener esa cascada, la cámara congela ese instante, que te separa de ese aquí y de ese ahora, de ese momento, en el que se refleja un deseo inconsciente, una proyección de futuro deseada, y en el que se graba una imagen que pasa de la tarjeta de memoria, a la ram de mi alma, en la que Guzmán sopla esa tarta de 16 años con toda la intención de sellar un pacto con la vida.

Corina me regaló parte de este poema de Walt Whitman, que cuando pierdo el norte, o me voy de vivir el momento, me ayuda a volver o al menos me acerca un poquito.

No te detengas.

"No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas..."

Walt Whitman



jueves, 10 de febrero de 2011

Lana la Rana







Hace unos días en el hospital nos llegó un regalo muy especial. El libro de “Lana La Rana”
Es un libro sin dueño, un libro viajero, para leer, cuidar y que pase de mano en mano. Un libro, como dicen en su blog, para que no coja polvo en la estantería. Muchas gracias otra vez, Adriana.
A Guzmán le hizo mucha ilusión. Estuvo muy atento a la historia, y a ese diseño tan especial, y sobre todo se quedó con la palabra FIN…
Qué gran palabra ¿verdad?, para toda esta historia. Llegará el día en el que nosotros la imprimamos en gigante en nuestras almas, no me cabe la menor duda.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Pito, pito, Jesusito


Hoy cuando he leído los cuentos a Guzmán, hemos apagado la luz y como de costumbre hemos rezado el “Cuatro esquinitas tiene mi cama…” el “Jesusito de mi vida …” y el “Niño chiquito ven a mi cama…”
… y como a él no le ha debido parecer suficiente ha continuado en voz baja, con esa lengua de trapo que tiene, como si fuera otro rezo más:
 “Pito pito gogodito, dode vas tu tan bonito, a la eda veddadera, pin pon fueda”… 

Casi me parto con la luz apagada… Le debe sonar a cantinela de oración.

domingo, 6 de febrero de 2011

Trabalenguas

El otro día Guzmán cenó "cotetas" de la abuelita Celia, y yo casi me lo ceno a él.



Ayer terminó las 24 horas seguidas del metotrexato. Hoy ha sido un buen día, el ha estado mejor y más fuerte y los indicadores de la quimio en la sangre han empezado a bajar gracias al antídoto que le dan desde que terminó. Con un poco de suerte nos mandan para casa mañana o pasado, hasta dentro de otros 15 días, aunque lo que hemos aprendido en este ciclo es a disminuir las expectativas de lo previsto, programado o protocolizado. Cualquier catarro, virus o bajada de defensas puede desprogramarlo en un segundo.
Así que hoy toca, lo que hoy toca. Y mañana, será otro día.

sábado, 5 de febrero de 2011

El sol sale para todos


Hay una tienda de ultramarinos, al lado del mercado de la Plaza de los Mostenses en Madrid, al lado donde vivíamos hace tiempo, que reza ese nombre “El sol sale para todos”

Cada día que pasaba por la tienda, estuviese abierta o cerrada, lo leía, e independientemente de qué pensamiento estuviese surcando mi cerebro, siempre, siempre me despertaba una sonrisa.

Y es que pocas cosas llenan tanto  en la vida como el compartir con los demás, el deseo del bien común o la generosidad extrema.

Quizás ha sido eso, lo que después de la cita grupal de ayer, haya hecho que hoy el sol haya decidido regalarnos un día tan primaveral y maravilloso a todos.

Como soy yo el que decido lo que yo creo, me gusta pensar que sí ha sido eso.

Hoy me siento más fuerte, más lleno, más vivo y con más ganas de afrontar este camino. Igual ha sido el sol, o igual ha sido la generosidad y el amor de ayer y estos días atrás.

Y cuando miro alrededor, y veo a Guzmán sonreír porque la tía Pilar le lea un cuento, le veo tan luminoso como el día. Igual es el sol, Igual sois vosotros. Igual somos todos.

Y tal y como encadenaría Matías Prats una noticia con otra que no tiene nada que ver...

"Y hablando de días luminosos...", Albertina, una tía majísima que apareció en nuestras vidas a raíz de nuestro blog, la semana pasada, en su blog de chupetes y babas (por cierto un blog maravilloso en torno a su maternidad y al regalo que la vida le ha dado, Valeria) nos dió un premio a Unoentrecienmil, un premio que se llama Sunshine Award.


Y digo nos, porque siento que todo lo que cuenta ella de que este blog le hace sonreir y le transmite energía, fuerza y valentía, no es gracias sólo a Guzmán, o al que escribe, o a quien está a su lado, sino que siento que es gracias a todos. Y que sin todos los que leéis, apoyáis, llamáis, escribís, estáis, queréis, amáis, deseáis, más cerca o más lejos,  ésta energía no sería ni la mitad.

He leído por ahí que hay unas normas cuando te dan este premio de darlos a nosecuantos blogeros y comunicárselo y bla bla bla, vamos… que algo haré mal, pero ahí van los blogs que me despiertan con un rayo de sol.

diario de los granjeros: El blog de Eva, un blog que tiene un pedazo gigante de nuestra vida antes de la enfermedad y que deseo con todo mi corazón que un día de estos, Eva se llene de fuerza, para volver a llenarlo de vida. De aquí y de ahora.

los dias de la lluvia: Y seguimos con la familia (parece que hay tongo en el jurado), el blog de mi cuñado Carlos, al que acudo de vez en cuando para que belleza de lo cotidiano me golpee la cabeza en forma de fotografía.

adivina cuanto te quiero: Maite y su enorme familia. Un blog familiar con sus actividades, sus pensamientos, sus momentos de emprendedores. Eva trajo a Maite y a su familia, a nuestras vidas, y viceversa. Más de una noche me cuelo en su blog y me siento bien de ver el aquí y el ahora de una familia tan sana. (Me encantan los zapatos de Dorothy, me la imagino con ellos cantando “Samueel…”)

Paideia en familia: para Eva el blog de una amiga, para mi el blog de Kai, el otro ángel de la guarda de Guzmán. La fuerza de la historia de su hijo me conmueve el alma y me la llena de fe. Un beso enorme.

If i lie here: Sara, la chica de los zapatos verdes. Desde que entró en nuestro blog y le escribió un cuento a Guzmán, cuento que uno de estos días publicaré con su permiso, me cuelo entre las páginas de su blog y sus cuentos y sus historias me gustan.

Y los dos últimos son para la misma persona, el mismo crack:

Hoy nos toca reir: Un blog increíble de un chaval que a punto de cumplir 20 años le diagnosticaron Leucemia Linfoblástica Aguda, la misma que Guzmán. Hoy lleva 210 días con esa mochila. Un blog que rebosa valentía, optimismo, fuerza vital y coraje. Escrito en un tono de alguien al que cuando lo lees sabes seguro que va a poder con todo lo que se le ponga por delante en esta vida. Os presento a Elías. A Mr Elías.

Llámalo ruido: llámalo como quieras, poesía, pensamientos, proesía… a mí me parece que este chico con 20 años escribe como los ángeles. ¡Enhorabuena pelón por tu ruido!

viernes, 4 de febrero de 2011

Hoy no es un viernes cualquiera

Hoy es viernes. Y todos los viernes sois muchos los que os unís a nosotros. Allí donde estáis cerráis los ojos, rezáis, meditáis, nos visualizáis felices, a veces en un manto azul, a veces corriendo, nos mandáis energía positiva, nos mandáis fe, amor, reiki… nos mandáis sanación a raudales.
Pero hoy, antes de viernes y antes de Guzmán, es el día mundial contra el Cancer.
Por eso, a todos los que os juntáis con nosotros quería pediros algo especial. Hoy, a las 22:30 me gustaría que cuando estemos en esa rueda, juntando nuestras manos con el que sentís a lado, según recéis, según enviéis energía, según visualicéis, no sólo pongáis en el centro a Guzmán o a nosotros acompañándole, quiero que pongáis a todos los niños con cáncer a nuestro lado junto a sus familias, y después a toda la gente que sufre en el mundo de esta enfermedad, sea el tipo de cancer que sea, tumores, linfomas, leucemias, sarcomas, neoplasias… y a todos sus seres queridos con ellos. Y mandemos energía y esperanza a todos juntos, imaginándonos salud, alegría, risas y amor, mucho amor.

Todos estamos conectados como un gran organismo, cuando estemos dando esa energía positiva, pensando en ayudar a tanta gente en ese círculo, en que sanen, estaremos sanando algo de nosotros mismos.

Besos, ternura y amor a todos los que a diario convivis con esta enfermedad de parte de una familia que ha decidido vivir esta época de la forma más feliz posible.

jueves, 3 de febrero de 2011

Cambiaste el olor de mis mañanas

Hace muchos, muchos años, escuché esta canción y vi este video de los Fabulosos Cadillacs por primera vez. Me pareció maravilloso, un canto a la vida como pocos he visto.  Entonces no era padre y aún así me emocionaba.

Desde que soy padre me he acordado de esta canción muchas veces, pero lo que hoy me transmite y me toca por dentro no lo puedo describir con palabras. Y aún más un día tan bueno como hoy en el que la marejada pasó, los neutrófilos subieron a 700 (toma Reiki!!) y mañana empezamos el ciclo de quimio.

Así que con todo esto, cada vez que la oigo, siento que se la canto a Guzmán y soy incapaz de desunir las risas de las lágrimas. Y eso me hace sentir bien.

Esta suena por tí Guzmán

miércoles, 2 de febrero de 2011

Puente sobre aguas turbulentas

Los neutrófilos de Guzmán parece que van poco a poco progresando adecuadamente. Su ánimo sigue intocable, como siempre y su energía, tal y como la veis en la foto.

A Guzmán le encanta hacer el pino puente apoyado en el sofá. Se convierte en un puente bajo el que pasan sus cochecitos, los animales, su hermana... y si nos descuidamos todos los que estamos en la habitación.

Y esta imagen del puente me ha traído a la cabeza la canción "Bridge over trouble water" original de Paul Simon y Garfunkel, y su grandiosa letra. Os dejo aquí una versión de Johny Cash la cual me hechizó desde la primera vez que la escuché.

Gracias a todos los que en este par de días de debilidad habéis estado ahí apoyándome, apoyándonos.
Da gusto cuando, con plena conciencia, uno se vacía, para volverse a llenar.

Da gusto mirar atrás y ver tantos puentes, que te ayudan a cruzar estas aguas tan turbulentas, que te quieren, que te apoyan, que te sostienen.

martes, 1 de febrero de 2011

SMS

Hoy he tenido un día complicado. Mucho trajín en el trabajo, la cabeza de un lado al otro, la resaca del bajón de ayer... Y para colmo apenas he visto a Guzmán, he ido al hospital a última hora, he recogido a Martina y  nos hemos venido a casa...
Pero esta noche, cuando ya estaba en casa, Guzmán me ha enviado un SMS que ha borrado la sombra de tristeza que arrastraba desde ayer.

Papá, me lo he pasado muy bien.
Papá, he jugado con el tren.
Papá, ha venido el tio Pepe.
Papá, hemos constuido un ten.
Papá, que duermas bien.
Papá, te quiero.
Papá, le doy a la J de Jose.

Ayer por la noche como diría Silvio, pedí un Rabo de Nube, y la vida me lo ha traido en forma de SMS.