Guzmán: Mamá, no me mires.
Mamá: Guzmán, ¿qué haces?
Guzmán: Naaaaada (disimulando). ¡Es un secreto entre yo y nadie!
La verdad es que nos sentimos privilegiados de disfrutar de las trastadas de nuestro peque. Qué gusto de cotidianidad.
A los 3 años, a mi hijo Guzmán le fue diagnosticada una leucemia linfoblástica aguda. Solo le ocurre a 3 niños de cada 100.000, más del 80% sale adelante. En Noviembre del 2012 Guzmán dejó de recibir la última quimio. Este blog fué un motor de ilusión, esperanza y fe con el que todos los que le rodeamos proyectamos y visualizamos el final de este camino en positivo. Hay una energía positiva que movemos entre todos. Solo hay que creer en ella.
Guzmán: Mamá, no me mires.
Mamá: Guzmán, ¿qué haces?
Guzmán: Naaaaada (disimulando). ¡Es un secreto entre yo y nadie!
Guzmán: Pos mira Martina, cuando no estábamos con Lorena, estábamos en otro hospital. Y después... pos... pos... pos... pos... pos... pos... pos... pos... pos me lo voy a inventar porque todavía no me acuerdo.
Martina: Se dice pues.Es curioso, pero desde entonces, Martina ha reemplazado sus deseos de ser ingresada por querer ir al dentista...
Guzmán: Pues... pues... pues... Nos fuimos con mamá en una ambulansia a otro hospital. Pero cuando te pinchan te duele mucho, ¿eh?, no te creas.
(Se refiere a la Asparraginasa, porque cuando le pinchan el port-a-cath nos duele a todos menos a él)