martes, 16 de noviembre de 2010

La fuerza de un segundo

Como si estuvieran jugando en casa cualquier día.
Así es ha estado hoy Guzmán con Martina y así va a estar en muy poco tiempo en casa.

Hoy Martina ha venido a hacerle su primera visita.
Dos hermanos juntos jugando.

Dos hermanos disfrutando de ese segundo extremo de felicidad.
Y ese segundo convirtiéndose en todo.
En lo único.
Sin nada más,
ni antes,
ni después.

Convirtiéndose en una semilla de emociones gigante a la que poder recurrir en cualquier momento de debilidad.

Gracias hijos.

2 comentarios:

  1. !Qué felices se les ve!. Son dos hermanos encantadores y ! se quieren tanto!.
    Cuando Guzmán termine su "periplo" seguro que le saca varios centímetros de altura a Martina, pero ella no abandonará nunca su papel de protectora.
    Gracias por las fotos que me han proporcionado mucho ánimo.

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  2. Mucho ánimo y fuerza, que ya veo que los teneis. Guzmán tiene suerte de teneros como familia, y eso le hará fuerte también. Estupendo el blog que has creado, y no sólo para desahogarte tú, nos sirve a los demás para empatizar y como inspiración y ejemplo en nuestras propias vidas, más fáciles, más mediocres.

    Esta entrada es brutal, he llorado un poquito, ni me imagino lo que sentiriais vosotros viendolo en vivo. Qué bonito... Me dan unas ganas enormes de abrazar al crío, y eso que no lo conozco de nada... Realmente emociona hasta la médula.

    Al final lo superareis, como dices, ganaréis la carrera, y os habrá hecho crecer a todos un montón, y ya seréis la hostia.

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